Unidos por
conveniencia, pero atados por el deseo.
Hacerse pasar por novia del
multimillonario Dante Moncada y presentarse con él en sociedad estaba muy lejos
de lo que Aislin O’Reilly tenía por costumbre, habida cuenta de que llevaba una
vida bastante modesta; pero haría cualquier cosa con tal de asegurar el futuro
económico de su sobrino enfermo.
Su acuerdo con
Dante tenía un carácter estrictamente monetario, pero el impresionante
siciliano era la personificación del peligro, y no pasó mucho antes de que los
dos se dieran cuenta de que no podrían impedir que el deseo rompiera los
términos de su acuerdo, liberara la explosiva pasión que compartían y los
dejara sedientos de más.
