Una hermosa… ¿ladrona?
Raoul Zesiger tenía todo lo que
un hombre pudiera desear, incluyendo a Sirena Abbott, la perfecta secretaria
que se ocupaba de mantener su vida organizada. Al menos eso era lo que le
parecía hasta que compartieron una tórrida y apasionada noche. Al día
siguiente, la hizo arrestar por malversación.
Quizás se hubiera librado de la
cárcel, pero Sirena era consciente de que permanecería ligada a Zesiger por algo
más que el pasado. Con Raoul decidido a cobrarse la deuda, Sirena se sentía
atrapada entre la culpa y una imposible atracción.
